Artículos

19.mar.2015 / 04:46 pm / Haga un comentario

Ramón Rivero @joseramonrivero

La destrucción del estado Libio, la fragmentación del estado de Irak y la descomposición debido al opio del estado afgano, demuestran lo terriblemente equivocado que es imponer con violencia la destrucción de gobiernos por el sólo hecho de querer controlar las riquezas o territorios de sus países.

A la Luz de los acontecimientos, por mucho que cuestionemos a las personalidades que dirigían estas tres naciones, hoy es metodológica y humanamente válido preguntarle a los Estados Unidos: ¿Valió la pena sustituir a Gadafi por el llamado Ejército Islámico y Al Qaeda?, hay que preguntarse: ¿Valió la pena bombardear, derrocar y ahorcar a Sadam Husein para sustituirlo por el Califato del EI?, ¿Valió la pena convertir a Afganistán en un productor de amapolas para producir opio y llenar al mundo de heroína?, ¿Valió la pena destrozar estos tres países, que han retrocedido brutalmente en sus condiciones de vida y de seguridad?

¿Valió la pena ser testigos de la destrucción parcial de la historia de la humanidad en el museo de Mosul en nombre de una religión que no se parece en nada al islamismo?; recuerdo que cuando los talibanes destruyeron las estatuas de Buda más grandes del mundo el escándalo fue correctamente altisonante y se mantuvo por semanas en la palestra mediática internacional. Ahora, que terroristas destruyen esculturas invaluables de la cuna de la civilización, ya el tema está invisibilizado, sin duda los creadores de esa monstruosidad llamado EI, quieran pasar agachados ante semejante afrenta a la conservación de monumentos que son muestras de nuestros orígenes.

Las invasiones a estos tres países y el asedio golpista a Siria usando mercenarios y terroristas como un veneno cancerígeno y con metástasis incluida, es mucho peor de lo que había antes… hoy el mundo es más inseguro, los derechos humanos se violentan e irrespetan más que antes de las acciones bélicas en el medio oriente por parte de USA y de sus agentes. Mientras, el pueblo estadounidense es mas pobre y los gringos ricos son más ricos, ya no está Gadafi, no está Hussein ni el Mula Omar, pero está algo peor que ellos: los Señores de la Guerra en Afganistán controlando los cultivos de amapolas; Al Qaeda y el EI en Siria, Libia, Irak y Turquía, desparramando terror sin control ni mesura. Hoy el mundo está amenazado por algo mucho más descompuesto, son muy malos con demasiado.

Frente a esto UNASUR y el ALBA, activistas revolucionarios y pacifistas de todo el mundo, se han erigido como faros inmunizantes de dignidad, rompiendo la niebla tóxica de la mediática imperialista y mostrando una clara dirección hacia la paz, la convivencia, el respeto al ser humano y la soberanía nacional.

Las organizaciones multilaterales y de certificación internacional sobre derechos humanos que se han prestado a estas indignidades, bien porque apoyaron las acciones militares en el medio oriente o que levantaron las calumnias contra Venezuela, tienen cuentas pendientes con la Historia. Empezando con el Premio Nobel de la Paz mal otorgado a Barak Husein Obama hasta los que sustanciaron falsos expedientes contra el país y nuestra gente.

Esta pelea la estamos ganando. Así como los derrotamos recientemente en la ONU, cuando a pesar de las maniobras imperialistas, la gran mayoría de gobiernos nos dieron su voto para que formáramos parte del Consejo de Seguridad de la ONU.

Al cerrar este artículo el Sub Secretario de Estado para América Latina, Alex Lee, respondía ante la Comisión del Senado para esta región… reculando y planteando lo que hasta ahora había estado negado: abrir conversaciones entre USA y nosotros. Ojalá que esta llama de sensatez no sea apagada por anexionistas incorregibles.

No nos confiaremos, pero dignifica la experiencia de ser David contra Goliat.

http://www.aporrea.org/tiburon/a204693.html

 

Hacer un comentario.




Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación.

Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.